Empujón Karmico
Estaba en un café de la colonia del valle, de esos que son bien fresas y que no tienen el mejor café, de los que solo sirven como punto de reunión y oficina personal, que además el dependiente te corrige siempre si pides un café “mediano” hasta que lo pides con el nombre “local”, ¿la única ventaja? tienen una pequeña terraza donde te dejan fumar. Estaba esperando a un amigo de la prepa que trabaja por la zona para discutir los detalles de una página web que planea encargarme, se hacia tarde y mi hora de la comida nada mas avanzaba. Como este wey no llegaba pues me dispuse a fumarme un cigarro. Para esto en la entrada dando a la calle había dos mujeres ya entradas en los treintas, acababan de comprar café en el local, una discutía con la otra, la segunda mujer no decía nada, ocasionalmente solo asentía con la cabeza. El desafortunado de mi amigo llego hecho la madre y como este wey es bien distraído choco accidentalmente con una de ellas, fue ahí cuando esto fue lo que se dijo:
- Discúlpeme, fue mi culpa.
- ¡Vete a la mierda, pinche pelón pendejo!
Mi amigo la miro extrañado y fue con la parte del insulto que yo creí verdadera, poniendo una pinche cara de pendejo que siguió su camino. Yo miraba esto desde la terraza que justo estaba sobre ellos, me pareció que la mujer estaba bien encabronada, así que como no íbamos a esperar que el karma hiciera efecto y regresara en su otra vida como escarabajo estercolero nada mas por tratar mal a este wey que si es pendejo pero no se merecía que lo trataran así, lo siguiente que supe fue que estaba inclinandome un poco y la ceniza del cigarrillo que estaba fumando cayo justo en su Caramel Macchiato, las mujeres se fueron después de unos minutos, para mi suerte nadie se dio cuenta pero por un momento me sentí como si tuviera 8 años, mi amigo subió la escalera y me saludo, yo sonreía.
PD: El wey pendejo y pelón no es Jonas